![]() Miria Contreras "La Payita" |
PALABRAS
SACAN PALABRAS: LOS EFECTOS El viernes 22 de noviembre escuchaba el programa de Fernando Paulsen Partió diciendo que habría mucha gente, en ese mismo instante, que no dejarían de sentirse culpables por no haber alcanzado a pedirle disculpas a la Payita. Y recordó cómo fuera la mujer más denostada durante la dictadura y volvió sobre las declaraciones a propósito del suicidio de Allende, para rematar con la política concertada de discriminación política que la Payita había experimentado. Y de cómo, ella había respondido con la dignidad que corresponde. En un momento de su discurso, Paulsen saludó el gesto de Carmen
Waugh Era un asunto, no solo de justicia, que se velaran allí, los restos
de la Payita. Había una razón biográfica y política.
Durante la Operación Verdad, en 1971, cuando numerosos intelectuales
y artistas visitaron Chile, para intentar romper el cerco informativo
de los medios nacionales e internacionales, José María Moreno
El critico e historiador del arte, Mario Pedrosa Mario Pedrosa trabajaba en el Instituto de Arte Latinoamericano, de la
Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile. ¡Ah! ¡Cómo
se arma la trama! La recolección de las obras pasa a ser asumida
por la universidad. Por mandato institucional, al Instituto de Extensión
de Artes Plásticas le correspondía la organización
de los envíos chilenos al exterior. Era lógico entregar
a la univesidad la tarea de recepcionar las obras "para el pueblo
de Chile". Es decir, se planteó, desde un comienzo, la cuestión
de la responsabilidad del Estado. No de una delegación por la vía
de una fundación familiar. Entre otras razones, porque el espacio
universitario era, en los hechos, un espacio de "institucionalidad
cultural" en Pues bien: lo propio de la Facultad era armar el Museo de la Solidaridad. Y así lo hizo: la primera exposición tuvo lugar en el MAC. Habrá que investigar si Romera escribió al respecto. Tarea para estudiantes de historia. De todos modos, las obras quedaron en el MAC, durante toda la dictadura. Hasta el día en que a la propia Facultad de la dictadura se le ocurrió presentar parte de "su acervo", en el Instituto Cultural de Las Condes. ¡Que fiasco! Cayó el alcalde por ello. Gran parte de las obras presentadas provenían del Museo de la Solidaridad. ¿Hacia donde voy con esto? Sencillamente a recuperar un argumento que permite reponer bajo condiciones nuevas de interpretación, la frase "pueblo de Chile". Finalmente, ¿a quien pertenecen las obras del Museo Allende? ¿A la Fundación Allende? ¿Al Estado de Chile? ¿Es el Estado de Chile quien le ha delegado a la mentada Fundación, en comodato, la tuición de estas obras? Todo se inició con una visita al Presidente. La Payita se había
encargado de permitir esa reunión. Allende siempre estuvo preocupado
personalmente de la marcha de la recolección y del arribo de las
obras al país. ¿Quién las recepcionó, formalmente?
¿No le correspondió a la Universidad de Chile? Pero, en
la Transición, ya no era la misma universidad. Cuando se articuló
el ingreso del resto de las obras recolectadas durante el exilio se planteó
el problema de su inscripción institucional. No había antecedentes
culturales de ningún tipo para que la Fundación Allende
se viera adjudicar una responsabilidad para la cual carecía de
total expertizaje. Lo peor que le ha podido ocurrir al Museo de la Solidaridad
ha sido Probablemente, hoy en día, en virtud de la fragilidad institucional
de la propia Facultad que estuvo a cargo de su primera recolección,
la solución no resida en "incorporarlo" a su estructura.
Pero los abogados de la Universidad de Chile, que en el comienzo de la
Transición, tuvieron en sus manos este problema, tendrían
hoy día más de algo que decir. ¿O el Museo Regreso al velatorio, para sostener que no hubo una corona, siquiera,
del Partido Socialista. Que casi ningún miembro del comité
central asistió, ni al velatorio ni a la despedida, en el cementerio.
Complicado asunto, porque las ausencias, sobre todo de personeros de la
Fundación Allende, hoy, son más significativas que los intentos
de omisión. Tampoco estuvo presente casi ningún agente de
la clase política. ¿Tanto poder posee, la Fundación
Allende, en el seno del partido? Resulta curioso, en estos tiempos. Es
la mejor manera de rebajar el estatuto político de una persona,
por la vía del concepto "secretaria personal". Estaba
Marambio, era lógico. Y gente del GAP. Pero además, Balmes,
Cademartori, Volodia, Gladys Marín. Comunistas, se pensará.
Claro que sí: los excluídos del sistema político
siempre se encuentran. En los entierros. Que es una manera de tener presente
las pérdidas con las que otros han invertido durante más
de una década, en capital político. Y así es como
les ha ido. Por eso, la indelicadeza política es solo una antesala
de la indecencia. | ||||||||||||
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